
He terminado al fin la primera parte de la novela Diluvio: El último castigo de los dioses y me he sentido como si acabara una novela. El hecho de no volver a muchos personajes, algunos de ellos aparecen ya desde la primera novela, hace que haya tenido que hacer un final de primera parte como lo fue el final de La columna de oricalco.
A partir de la segunda parte aparecen personajes nuevos, ya que hay un salto de más de 1300 años. Ya que el Dryas reciente dura 900 años, pero luego hay unos más de 300 años (casi 400) hasta que se produce más o menos el pulso de derretimiento 1B. La humanidad disfruta de unos pocos siglos de calor mientras, que sin la mayoría se de cuenta, se estén derritiendo lentamente los polos glaciares fraguándose la catástrofe. Tengo previsto que el cambio climático traiga consigo también lluvias torrenciales que aneguen también grandes ríos y zonas por todo el planeta.

Hay que tener en cuenta que el nivel freático, por aquel entonces estaba más alto que ahora, esto sumado a lluvias torrenciales y el calentamiento global tuvieron que provocar el mayor desastre de la historia de la humanidad, superando con creces al de los impactos del Dryas reciente.
Escribiendo la primera parte de la novela me he dado cuenta de un hecho interesante. Por lo visto Delfos era en sus inicios un observatorio para vigilar a la gran serpiente o dragón. ¡Exactamente igual que los templos de Malta y Göbekli Tepe! Yo cuando lo leía no salía de mi asombro. Originalmente no se llamaba Delfos sino Pita. Así que en la primera parte saldrá en la ciudad subterránea de Malakos (Derinkuyu) un personaje femenino con un cargo importante, el cargo de Pitia, también conocida como pitonisa. Os será más familiar pitonisa seguramente. Este cargo conllevará vigilar el cielo por si vuelve el cometa del Dryas reciente. Tanto Pita como Pitia (de donde procede la palabra pitonisa) son un nombre del que se ignora su procedencia. Como curiosidad de este sale el nombre de la serpiente pitón.
En la novela he decidido que Pita signifique serpiente en atlante y los áticos copiaran el término para designar a la gran serpiente (el cometa) y a la mujer encargada de su vigilancia. En la segunda parte aparecerá Prometeo en Derinkuyu y llevará a la pitia (oráculo) de su época de vuelta a Grecia junto a mucho de los suyos a recuperar su lugar de origen. Allí enseñan a los griegos que se quedaron en las montañas y que por la dureza del clima y su pocas posibilidades de supervivencia ya no recuerdan nada de su cultura ancestral, que en parte, se ha conservado en Derinkuyu al huir muchos de sus compatriotas allí. Construirán el observatorio de Pita que será el futuro templo del oráculo de Delfos.
Es curioso, pero cuanto más investigo para escribir la novela, más parece encajar todo entre sí, como si la hipótesis de los impactos del Dryas reciente de verdad fuera cierta y la Atlántida o una civilización similar hubiera existido. La verdad es que cada vez me quedan menos dudas.
