Ángel Álvarez y su visión sobre la Atlántida: Una reflexión

Un tal Ángel Álvarez ha creado un interesante documental sobre la Atlántida con imágenes realizadas por IA. Aunque no estoy muy de acuerdo en que la civilización de Évenor se haya manifestado en el 1700 a. C. El autor marca como inicio el dryas reciente, pero no sabe que dura 900 años esa pequeña glaciación y que una isla formada en la zona de Canarias y Madeira sería bastante templada en aquella época.

A veces también habla de una isla enfrente de las columnas de Heracles y en otras señala a la península Ibérica como hogar de esta civilización, pero pese a todo no está nada mal el vídeo. Hay que ser humildes y pensar que otras hipótesis pueden estar más acertadas que las nuestras. Es posible que yo imagine una Atlántida como en mis novelas y resulte que su apogeo fuera en el 4000 a. C. (como apunta Georgeos Dias Montexano) milenios después del diluvio (MWP 1C concretamente) o en el 1700 d. C. como apunta el autor del documental.

Yo me decanto más por la hipótesis de Graham Hancock, tuvo que ser el Dryas reciente lo que tumbó la Atlántida o bien lo que la dejó K.O. y fueron los fenómenos del MWP-1B y MWP-1C los que la acabaron de tumbar, pero según Platón fue un cataclismo que ocurrió en un día y una fatal noche, así que los impactos de comienzos del Dryas reciente son la hipótesis más plausible para mí. Además, eso explicaría el surgimiento de monumentos en todo el planeta como Göbekli Tepe, los templos de Malta, Sacsayhuamán, el templo de Cholula, etc. También con los mitos de los dioses civilizadores, con el trabajo original de la pitia de Delfos que debía vigilar a la gran serpiente o dragón.

También coincidiría con el libro de Enoc, un libro excluido de la biblia que habla de gigantes. Estos eran los hijos de ángeles mezclados con mujeres humanas. No me extraña que fuera una forma de adaptar la leyenda de entonces a la idiosincrasia hebrea. Los atlantes, posiblemente, fueran considerados dioses o hijos de dioses por los nativos del levante y un autor quiso plasmar aquella época de antes del diluvio de alguna forma.

Insisto en que nos empeñamos en acercar las fechas para hacerlo más creíble, como si el ser humano no tuviera tiempo de avanzar tecnológicamente. En mis novelas Évenor crea una casa de piedra y da comienzo al sedentarismo. Aprende a cuidar de las plantas y transmite este conocimiento a su hija Clito. Más tarde su hija aprende a domesticar animales capturando a un cordero herido. Poco después llegaría Poseis (el Poseidón humano) y traería la metalurgia del cobre llevando a la gran isla al calcolítico. Todo esto ocurre en la ficción en torno al 13.000 a. C. y 2500 años después descubren el oricalco y justo antes de caer la Atlántida descubren el bronce.

Esto lo he hecho así, pero bien podía haber empezado en el 16.000 a. C. Lo mismo ya habían descubierto el oricalco (latón dorado) en el 14.000 a.C. pero a lo que quiero llegar es que todo lo que el ser humano necesita es una tierra templada para prosperar y al acabar la edad de hielo, una gran isla o archipiélago situada entre Canarias y Madeira pudo reunir las condiciones ideales para el surgimiento de una civilización. Lo mismo en la lejana Sondalandia y en el valle del Indo y no hace falta que empiece a partir de X año para que suene más verosímil.

No obstante, echadle un vistazo. Habla del indalo, Atlas y Shu, habla también de los textos del templo de Horus en Edfu y es corto y entretenido. También habla de que en Cádiz hay una especie de indalo de dos personas, como si Atlas y Gadir sujetaran en el estrecho de Gibraltar juntos la bóveda celeste. Es interesante ese punto, aunque yo prefiero seguir pensando que son los tobillos de Atlas a cada lado del estrecho sosteniendo el cielo.