
Mi interés por la lectura
Nací un 20 de diciembre de 1987 en el hospital de Alarcos en Ciudad Real capital.
Desde los 9 a los 14 años estuve en la Escolanía de San Lorenzo de El Escorial. Allí leí mi primer libro por mi propia cuenta con 11 añitos: Robinson Crusoe. Fue por culpa de una página y media incrustada al comienzo de un tema de un libro de texto de Lengua castellana. Aquella página era un extracto del libro muy interesante que me me enganchó y me dejó con ganas de más. Concretamente era cuando el náufrago ya había asimilado que iba a quedarse en aquella isla por mucho tiempo y se comenzaba a organizar, a construir un refugio, a hacer un huerto, etc. Me dejó tan intrigado que, aunque pensaba entonces, que leer era un aburrimiento, me animé a leerme el libro completo. Fui a la biblioteca de la escolanía a buscarlo y a pedirlo prestado. Me gustaba tanto que ni hacía los deberes. El jefe de estudios, Javier de Rey se llamaba, me pillaba siempre leyendo en lugar de hacer los deberes, en una sala en la que estábamos unos 50 niños estudiando durante la hora diaria de estudio adjudicada cada día en la denominada ‘sala de estudios’. Tras ese llegaron más. Con 12 años me atreví incluso con el Lazarillo de Tormes.
Los libros de texto me los consumía. Sobre todo los libros de historia. Tenía tanta curiosidad que me leía casi todos los temas a comienzos de curso de tal modo que llegaban las clases y perdía el interés por volver a ver esos temas y lo mismo en los exámenes. Una vez que mi profesora de historia lo daba yo ya estaba deseando saber otras cosas ¿Alejandro Magno? ¿El Imperio Romano? ¿Para cuando? En lugar de eso aún teníamos que aprender a diferenciar el neolítico, del calcolítico y la edad del bronce, y el alto Egipto del bajo.

Mi descubrimiento de la Atlántida
Cuando volví a mi pueblo, Pedro Muñoz (Ciudad Real) mis padres decidieron que fuera a un instituto de Alcázar de San Juan. El IES Miguel de Cervantes. Fue durante esta etapa cuando leí un ensayo. El triángulo de las Bermudas de Charles Berlitz. En aquel libro había un capítulo dedicado a la mítica civilización de la Atlántida que me fascinó.
Mi afición a la Segunda Guerra Mundial de pronto tenía competencia. La Atlántida fue una obsesión de mi adolescencia, pero debido a la falta de evidencias e información sobre tal civilización perdida mi interés fue menguando. Años más tarde pensaba que era posible que hubiese existido o tal vez que fuera una alegoría que se inventara Platón para su libro La República. Lo dejaba en un 50/50. Hasta que en 2014 leí un artículo sobre Göbekli Tepe. Un templo de 11.600 años de antigüedad. Este particular hallazgo me dio bastante de qué pensar sobre el tema.
En 2016, justo después de acabar mi obra de teatro me animé a empezar La columna de oricalco, pero estaba estancadísimo. El libro iba a ser muy diferente al actual. Iba a ir de un niño que en primera persona contaría su vida desde la infancia, adolescencia y vida adulta hasta un final que acababa con el final trágico de la Atlántida, pero no sabía qué fechas usar, a qué evento mundial hacerlo encajar para que fuera todo más verosímil.
La serie de Graham Hancock Los apocalipsis del pasado me desatascó bastante. La vi en netflix en 2023 y significó un antes y después. Indagando más sobre el Dryas Reciente o Joven Dryas y la hipótesis del impacto de este evento acabé descubriendo un gráfico en wikipedia que mostraba las inundaciones desde hacía 20.000 años atrás.

El más fuerte fue el pulso 1B (MWP-1B). Pensé que esa subida de las aguas quizá fuera lo que destruyera la Atlántida o lo que ocasionara el mito del diluvio. Sin embargo, me volvía a atascar. ¿Fue el impacto del Dryas Reciente como apuntaba Hanckock o el comienzo del pulso 1B lo que destruyó la Atlántida? Había bastante más de mil años de diferencia entre un evento y otro y era importante decidir qué iba a destruir tal civilización por completo, pero los monumentos que hay en todo el mundo con una serpiente (símbolo del cometa del Dryas reciente) parecían indicar que los supervivientes se esparcieron por todo el mundo tratando de preservar la raza humana; la civilización y tratar de prevenir al resto del mundo de que aquel cometa podría volver. Así que meses más tarde de ver la docuserie de Hancock decidí que fue un terremoto provocado por los impactos del Dryas Reciente lo que destruiría la Atlántida y lo que haría que se hundiera, así que me puse manos a la obra.

Mi primera novela
Una vez decidido lo que destruyó la Atlántida me animé a empezar el libro, pero desde cero. Creé un protagonista de mediana edad y decidí que en cada capítulo , contado en primera persona, fuera protagonizado por alguien diferente. Luego vendrían sus dos hijos. Eris y Patros, Más tarde se unirían Alana, Méstor y tantos otros. También decidí que la catástrofe no fuera el final, sino la mitad del libro y que la novela continuara con los refugiados atlantes fundando templos y civilizaciones allí donde acabaran.
Autopubliqué el libro en kindle con muy pocos capítulos el 3 de julio de 2023, creyendo que los ebooks se actualizan, de todos modos nadie compró el libro durante su redacción ya que no le hice ninguna publicidad. Lo terminaría el 30 de julio del mismo mes y ya es cuando decidí sacar la versión en tapa dura también. Una semana antes publiqué la versión de tapa blanda (el día 22) pensando que me daría tiempo de sobra de terminarlo antes del 31 de agosto, fecha límite para presentarme al Premio de Amazon Storyteller, ya que era requisito que estuviera tanto en versión kindle como en tapa blanda.
Sé que todo fue un poco precipitado, pero he aprendido mucho autopublicando mi primera y única obra de teatro: Juan Mayordomo: Retablo en un prólogo y dos actos y mi primera novela: La columna de oricalco: La caída de Atlantis. En la labor de maquetación sobre todo en el primero y en la corrección y maquetación del segundo libro fue cuando supe del abismal trabajo de autopublicar. Corregir un libro uno mismo es de las tareas más tediosas, pero al mismo tiempo más necesarias. Sobre todo una primera corrección, a parte de corregir erratas, para hacer encajar todo mejor, alargar algunos capítulos, bajarles el ritmo narrativo a escenas que transcurren demasiado rápido, quitar pensamientos de personajes que se repiten, corregir actuaciones de personajes que mientras transcurre la redacción de la obra ya los tienes mejor definidos en tu cabeza y ya no encajan con aquellas de estos en los primeros capítulos. Al leer de nuevo estos primeros capítulos te das cuenta de cosas que llevan a afirmaciones como «El Évenor que yo conozco hubiera reaccionado de otra forma», lo que te lleva a reescribir algunas frases.

Mis otras novelas
A comienzos de otoño de 2023 me embarqué en la redacción de la siguiente novela de la serie: Diluvio: El último castigo de los dioses. Transcurre en los mismos lugares de la anterior novela, exceptuando obviamente la Atlántida, que ahora está bajo el mar y añadiendo Perú y Mesopotamia solo unos 15 años después del final de la primera novela. En la segunda parte habrá un salto temporal de más de 1300 años, justo antes de producirse el diluvio. Es una historia que le tengo especial cariño también. Sobre todo a la historia de Egipto (Kemet) en la primera parte y a la historia de Mesopotamia en ambas. Los siete sabios, cada uno con su personalidad fundando ciudades y luego al gran Ziusudra (el Noé sumerio). Quise hacer un Ziusudra joven al que nadie hiciera caso ante sus avisos. Es sin duda la historia más bonita de la segunda parte.
A finales del mismo año, mientras estaba embarcado en la redacción de La horda blanca: Demonios de la estepa, se me ocurrió una idea que invadió mi mente y que me impidió acabar con la trilogía. Se me había ocurrido crear una nueva trilogía precuela sobre la unión de la Confederación atlante al más puro estilo de serie de HBO. La saga tendría el mismo título que el libro del fin de la Atlántida: La columna de oricalco y transcurriría unos 300 años antes del comienzo de La columna de oricalco: La caída de Atlantis.
Le tengo especial cariño a esta saga. Creo que es una historia bonita y diferente. La idea de la novela es rotar cada reino en cada capítulo. El primer reino es Atlas, luego le sigue Gadira, Amferia, etc. pero el prólogo es una historia que transcurre en los inicios, cuando la Atlántida no existía. Évenor y Leucipe tratan de abandonar su tribu y su continente (Libia) para ir a una extraña isla en el ocaso (al oeste). Tras el prólogo viene el primer capítulo, protagonizado ya por Clito, la hija de Évenor y Leucipe y relata como murieron sus padres y cómo conoce a Poseis (Poseidón). Poseis es un turdisio (habitante de la península ibérica) que sabe cómo navegar y cómo forjar el cobre, ya que el sur de la península ibérica, cerca del actual río Tinto abunda este metal.
Tras esto viene el 2º capítulo que ya trata de la trama principal (Casi 2600 años después) comenzando con el rey Kratos y el reino de Atlas. A partir de ahí se sucede cada reino hasta llegar al capítulo 22. Cada capítulo capicúa nos trasladará a los orígenes y a los reyes fundadores de cada reino, excepto el capítulo 11 del primer libro, ya que se presentan los 20 protagonistas, los diez reyes y los diez súbditos o familiares que irán relatando cómo avanza la trama desde su punto de vista.
Los autóctonos serán los enemigos de los atlantes y será la eterna enemistad que arrastre esta vez a una guerra brutal que cambiará la gran isla para siempre. Hay reyes y reinas increíbles, plebeyos que bien podrían ser nobles y viejos nobles siendo viles y corruptos, pero también piratas, soldados, batallas, traiciones y flashbacks de los reyes al pasado en algunos capítulos.
La subtrama de los inicios se centrará principalmente en Atlantis, de ahí el nombre de la novela (Clito y su ciudad). En el segundo libro sobre el reino de Atlas y el tercero sobre los diez reinos, aunque se llama Poseidón y su isla el tercer libro se refiere a todos los reinos (también Azaia y Mneseia que no están en la isla principal). Es cierto que en la trama principal en el primer libro dejó un cliffhanger y eso hace que el primer libro no sea autoconclusivo, pero en el segundo da la casualidad de que sí se produce un gran desenlace, pero hay varios capítulos después que empiezan a perfilar lo que pasará en la tercera novela. He oído que no crear libros autoconclusivos es engañar al lector, pero cuando supe de esto ya tenía los tres libros escritos. De todas formas es una saga preciosa que si la hubiera escrito como un solo libro me hubiera ocupado más de 1400 páginas y además la subtrama sí coincide con los títulos de los libros y le dan sentido a todo, así que creo que me ha quedado una bonita historia, original e intensa. Muy televisiva si se adaptara para serie de TV.
En la actualidad… (04/12/2025)
Ando corrigiendo La hija del sol por segunda vez (cap. 68 de 91). Aún encuentro frases mal construidas y pequeñas erratas como viene siendo habitual, así que recomiendo que solo compréis la versión kindle por el momento

Mis gustos literarios
De adolescente me gustaba mucho la fantasía épica. El ciclo de la Puerta de la Muerte, una serie de libros de las autoras de la famosa Dragon Lance y básicamente crecí con los libros de Harry Potter. El Señor de los Anillos lo descubrí en el cine, pero estuve a punto de animarme antes de que salieran las películas. También leía otro tipos de libros, más realistas, un poco de todo. Recuerdo con nostalgia dos de ellos: El mundo de Ben Lighthart, un chico que quedaba ciego de repente en un accidente y contaba como había cambiado su vida radicalmente y con la entereza y madurez con la que lo enfrentaba y Guerra sin amigos sobre un adolescente muy impopular de su clase por ser su padre un neerlandés afiliado al NSB (el partido nazi neerlandés) en plena Segunda Guerra Mundial. Me encantó la evolución del personaje de ferviente nazi como su padre a darle la razón a sus compañeros de clase (que le hacían bullying) y querer ayudar a un soldado americano.
Más adelante crecí empachado de tanta fantasía. Preferí escoger novelas y películas realistas. Sobre todo históricas. No sorprende que las películas de Ridley Scott sean mis favoritas, sobre todo El Reino de los Cielos. Otra película que me encantó fue Troya de Wolfgang Petersen. En cuanto a la literatura me atraparon novelas como El cruzado sobre la primera cruzada y Los pilares de la Tierra de Ken Follet.
Algunas novelas de Isabel Allende sobre la historia de Chile como Inés del alma mía y La casa de los espíritus han sido de mi agrado, pero últimamente he disfrutado mucho las novelas de Santiago Posteguillo, como la trilogía de Publio Cornelio Escipión hijo, es decir, Africanus y la trilogía de Trajano, sobre todo el último libro: La legión perdida. La subtrama de algunos protagonistas viajando a la India hasta China y la misma legión perdida de Craso acabando en la China de la dinastía Han me pareció una mezcla muy exótica muy similar a las que ocurren en mis novelas con atlantes acabando en sitios tan recónditos y entre culturas tan distantes.



